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Insight Giappone

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Introducción

Tras más de treinta años de deflación y tipos de interés cercanos a cero (véase la figura 1), Japón está entrando en un nuevo régimen macroeconómico caracterizado por una inflación moderada, la normalización monetaria y un cambio en los incentivos económicos. Esta transición modifica profundamente el comportamiento de los hogares, las empresas, los inversores y el sistema financiero. El proceso abre importantes oportunidades para el mercado de capitales, pero también pone de manifiesto las fragilidades acumuladas durante la era del dinero a un coste casi nulo.

Japan deflation

Figura 1. La larga etapa deflacionista del Sol Naciente, también conocida como las «Décadas Perdidas».

1. El retorno a la normalidad macroeconómica

La economía japonesa parece haber abandonado definitivamente la deflación. El cierre de la brecha de producción, el retorno del poder de fijación de precios y el crecimiento de los salarios representan un cambio estructural. El Gobierno considera ya concluida la era del estancamiento, aunque reconoce que la transición hacia una economía impulsada por la inversión aún está incompleta.

2. El Banco de Japón

La subida del tipo oficial al 1 % constituye el símbolo de la normalización de la política monetaria. Paralelamente, han aumentado los rendimientos de los títulos del Estado (subida de los rendimientos de los títulos del Estado a diez años hasta aproximadamente el 2,9 %) y la volatilidad del mercado de renta fija, lo que marca el fin de un régimen monetario excepcional.

3. Mercados financieros

El mercado bursátil japonés se ha beneficiado del nuevo contexto con una fuerte revalorización. Las familias están trasladando progresivamente parte de sus ahorros de los depósitos a las inversiones, mientras que el sector de la gestión de activos adquiere un papel más central. También está llegando un abundante flujo de capital financiero procedente del extranjero.

4. Empresas

La inflación modifica los incentivos: aumentan las inversiones, las operaciones de fusión y adquisición, y la disposición de las empresas a destinar capital al crecimiento en lugar de acumular liquidez.

5. Los riesgos

Sin embargo, la subida de los tipos pone de manifiesto la fragilidad de muchas empresas que han sobrevivido gracias al crédito a bajo coste.

Un caso emblemático es la quiebra de Zentoshin, una empresa de servicios de pago con unos 711 millones de dólares en pasivos.

Los casos de insolvencia y las dificultades de las pymes representan el principal riesgo de la fase de transición.

A esto se suman los efectos negativos sobre el consumo, con el aumento del coste de la vida, unos salarios reales que inicialmente se mantuvieron por debajo de la inflación, el incremento del peso del gasto en alimentación en los presupuestos familiares y una mayor presión sobre los prestatarios.

Durante décadas, los precios se mantuvieron obstinadamente inmutables. Sin embargo, la inflación ha permanecido durante gran parte de los últimos cuatro años por encima del objetivo del 2 % fijado por el banco central, ya que Japón ha sufrido las consecuencias de la crisis mundial de precios provocada por la pandemia y el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia. Las consecuencias han marcado una época para el país: a raíz del aumento de los costes de los alimentos, la energía y los salarios, las empresas han empezado a mostrarse menos reacias a repercutir los costes a sus clientes empresariales y, en última instancia, a los consumidores finales.

El índice de Engel ha alcanzado su nivel más alto de los últimos veinticinco años, lo que indica una reducción significativa del poder adquisitivo de los hogares.

Erosione del potere d'acquisto in Giappone

Figura 2. Erosión del poder adquisitivo en Japón.

Por último, el panorama macroeconómico se traduce en otros problemas, entre los que se incluyen la persistente debilidad del yen, la baja confianza de los consumidores y el enfoque prudente de algunas empresas respecto a las inversiones. Además, una parte considerable del capital sigue destinándose a actividades de bajo rendimiento, hasta tal punto que el Ministerio de Economía ha publicado nuevas directrices destinadas a incentivar las inversiones productivas y una asignación más eficiente del capital.

6. Implicaciones para los inversores

Los bancos, las aseguradoras y las entidades financieras se encuentran entre los principales beneficiarios del nuevo régimen de tipos de interés. Un hecho simbólico es que Mitsubishi UFJ Financial Group se ha convertido en la empresa con mayor capitalización bursátil del mercado japonés, superando a Toyota y SoftBank. Por el contrario, las empresas muy endeudadas y los sectores con baja rentabilidad resultan más vulnerables.

Conclusiones

La salida de Japón de la deflación constituye uno de los acontecimientos macroeconómicos más importantes de las últimas décadas. Si el proceso va acompañado de un crecimiento sostenible de los salarios y de la inversión, el país podría entrar en una nueva fase de desarrollo. A corto plazo, la normalización de los tipos de interés conllevará inevitablemente una selección de las empresas menos eficientes y un aumento de la volatilidad, pero a medio y largo plazo podría reforzar la calidad del crecimiento y el atractivo de los mercados financieros japoneses.

 

Descargo de responsabilidad

Esta publicación expresa la opinión personal de los colaboradores de Custodia Wealth Management que la han redactado. No se trata de consejos ni recomendaciones de inversión, ni de asesoramiento personalizado, y no debe considerarse una invitación a realizar transacciones con instrumentos financieros.