Una materia prima que nadie extrae ni produce

Commodity

En el número de octubre de Ticino Management, Igor Rebesco (codirector de inversiones de Custodia Wealth Management) parte de un hecho que muchos gestores conocen bien: la combinación de bonos y acciones ya no protege las carteras como antes, porque las correlaciones se han invertido. A continuación, señala una vía de diversificación poco explorada: los derechos de emisión europeos, los EUA.

Se trata de un activo peculiar. La oferta la decide el legislador y una parte de la demanda viene impuesta por ley, pero los EUA se negocian en un mercado líquido de operaciones al contado, futuros y opciones. El precio depende del límite máximo (cap), del excedente de derechos de emisión en circulación, de las condiciones meteorológicas y de la geopolítica. Lo que más cuenta es el «fuel switching», es decir, lo rentable que resulta para quienes producen electricidad utilizar gas en lugar de carbón.

El artículo menciona una fórmula rigurosa para calcular el precio teórico del cambio de combustible. Para quienes quieran profundizar más, he preparado un análisis detallado. Se trata de un libro complementario que actualiza hasta 2026 «Environmental Finance and Investments» (Chesney, Gheyssens, Pana, Taschini – Springer).

En él encontraréis:
→ por qué los EUA no son ni una materia prima ni un instrumento financiero tradicional, sino una clase de activos regulada en sí misma
→ los factores que determinan el precio, desde el Cap y el MSR hasta el CBAM y el ETS2
→ la fórmula del precio de cambio explicada paso a paso, con el TTF y el API#2 como referencias
→ por qué el precio teórico y el observado divergen, y cómo el TNAC ayuda a explicar la diferencia
→ el enfoque de las opciones reales en las decisiones de inversión medioambiental

Encontraréis el documento adjunto.
Que disfrutéis de la lectura.


Descargo de responsabilidad

Esta publicación expresa la opinión personal de los colaboradores de Custodia Wealth Management que la han redactado. No se trata de consejos ni recomendaciones de inversión, ni de asesoramiento personalizado, y no debe considerarse una invitación a realizar transacciones con instrumentos financieros.